Bogotá siempre se redescubre [255]


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1 R siguiend ls nuevs dictámenes de higiene de la crriente francesa, n era ya la adecuada. A cmienzs del sigl xx se habían cmprad ls terrens del Mlin de la Hrtúa Tres Esquinas, lte que fue cedid al Gbiern del departament de Cundinamarca en En 1913 se inició la cnstrucción del cnjunt de tres edificis destinads a "un manicmi mdern", un edifici para "hspici", edificis que fuern adecuads durante la emergencia del terremt de 1917 para atender a ls herids y nunca habían llegad allí ni ls huérfans ni ls lcs; finalmente, en 1924, el predi fue entregad legalmente al Hspital San Juan de Dis, cn las bras incnclusas y cn pc diner para cntinuarlas. Sin embarg, la intención era la de cnstruir un hspital mdern. El nuev pryect para el hspital estaba basad en las experiencias de ls hspitales eurpes y las crrientes higienistas del mment que buscaban aislar a ls enferms cntagiss pr pabellnes; cn ests lineamients se cnvca a un cncurs en el que se escge el pryect de Pabl de la Cruz. El pryect n se cnstruyó en su ttalidad, de ls diecich pabellnes planteads, sól se cnstruyern ch, tres finalizads en 1926 y cn anteriridad se habían adecuad ls siete edificis existentes. En 1934la Junta de Beneficencia de Cundinamarca da cuenta del estad del hspital y su rganización: cnsultri extern, cnsulta prenatal, sanatri Juan de ls Barris (para tuberculss). Clínica de accidentes, clínica dermatlógica, clínica terapéutica, clínica semilógica, clínica gineclógica, médica clínica, clínica bstétrica, clínica órgans de ls sentids, clínica quirúrgica, clínica trpical, clínica urlógica, labratri Santiag Samper, labratri de rays X, servici de dntlgía y bañs. Cn esta lista percibims qué tan cmpleja es ya la institución y ls frentes que se están cumpliend. En ese entnces ls estudiantes y dcentes de la Universidad Nacinal crecían junt cn el hspital a la par cn ls avances en las investigacines y el desarrll de ls adelants científics y prgress médics. Dentr del cnjunt, en el gbiern de Alfns López Pumarej, en el cual se di énfasis a la salud y a la educación, se cnstruyó el Centr Dermatlógic Federic Lleras Acsta y el Institut Nacinal de Radium. Más tarde se cnstruye el Institut Farmaclógic de la Beneficencia, llamad después Cundifarma. Per la histria aún n se detiene: la ciudad creció a pass agigantads, la pblación se triplicó y el San Juan de Dis requería de nuevas actualizacines. La carrera r.a dividió el cnjunt en ds, del lad riental permanecerá el pabellón de Maternidad que se cnvertirá en el Hspital Matern Infantil y del lad ccidental ls demás edificis del cnjunt. La firma de arquitects Cuéllar Serran Gómez cnstruirá en ls añs cincuenta el pabellón quirúrgic, ya cn una sólida influencia estadunidense en cuant a arquitectura hspitalaria y teniend en cuenta ls grandes avances en la medicina. Ls edificis levantads a partir de 1960 fuern cnstruyéndse de manera urgente para cubrir las necesidades, sin respetar el cnjunt anterir; pr supuest, adecuads a uns y trs uss. El text cncluye entnces: Aquel Parque Hspital que ennbleció el sectr sur de la ciudad, hy se presenta en parte ruins y espera que cada ciudadan atendid en su recint ahra le tienda la man para que el San Juan recbre su calidad cm recint urban patrimnial, cultural y ambiental, y cm escenari destacad de la evlución de la arquitectura hspitalaria en Clmbia y América Latina. [pág. 137] Más allá de la belleza del antañ cnjunt, el abandn es la evidencia de un Estad ineficiente e incapaz en cuant a educación, salud y cultura se refiere. Pr l mens en este cas cntams cn una esmerada publicación y una investigación seria y dcumentada a la cual pdrems acudir lueg. Debems lamentar que cients de Mnuments Nacinales y ejempls valiss de nuestr patrimni cnstruid cn tda su histria y su memria hayan desaparecid sin que quede apenas el menr rastr. JIM ENA MONTA ÑA Bgtá siempre se redescubre C UÉLLAR La ciudad del tranvía, I88-I920 Ricard Mntezuma Universidad del Rsari, Facultad de Ciencia Plítica y Gbiern, Prgrama de Gestión y Desarrll Urbans Ekística, Fundación Ciudad Humana, Clección Bgtá: transfrmacines urbanas y mvilidad, Bgtá, 2008, r 14 págs., il., plans Ricard Mntezuma es Magíster y Ph. D. en Urbanism y Ordenamient de la Escuela Nacinal de Puentes y Camins de París, investigadr asciad del Labratri Tería de Mutacines Urbanas de la misma ciudad, directr de la Fundación Ciudad Humana y prfesr titular de la Universidad Nacinal de Clmbia. Fue asesr de la al- BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGR.ÁPICO, VOLS , NÚM. 7Ó-77, [255]

2 caldía de Antana Mcku ( , ), cnsultr y supervi r de pryects internacinales, entre tr. La ciudad del tranvía, I880-I920 frma parte de una clección de cuatr libr en l que se analiza cn su hi tria el papel de la mvilidad en el crecimient urban de la ciudad. En est añs en la capital de la república n debatim entre las carencia del tran prte públic, la aturación de vehículs privad, la esca ez de vías y la impsibilidad de caminar una ciudad insegura y de andenes destrzads, irregulares inexistente. Desde una per pectiva hi tórica, en el libr e igue la evlución de la ciudad y sus transfrmacines urbanas de la man de ls medis de tran prte; el trazad y la puesta en marcha del ferrcarril, el tranvía de tracción animal y el tranvía eléctric, ls cche, la bicicleta, etc. Ningún event registrad infraestructura instalada durante ls tres primers sigls después de la fundación alcanzó un impact tan grande cm el generad pr el tranvía, una especie de 'lcmtra' urbana desde el punt de vista espacial, ecnómic y scial. [pág. 27] En el primer capítul se sitúa al lectr en el cntext sciecnómic de la Santafé de Bgtá del sigl XIX, una ciudad aún de rasgs clniales que cntaba apenas cn alg más de 8s. habitantes mal cntads, aislada del país y del mund, situada en una altiplanicie de difícil acces, que empezó a crecer a pass agigantads y in ningún cntrl ni capacidad de albergar a ls nuevs habitantes. [...] la ciudad pasó de un númer aprximad de veintiún mil residentes en IB a nventa y seis mil seiscients en Ig, y de cient cincuenta y un hectáreas a dscientas setenta y ch durante el mism p erid. En un sigl ls habitantes aumentarn en un 350% y la superficie sól en un B%. Este desequilibri entre el crecimient demgráfic y la expansión espacial generó un prces de densificación en tdas sus dimensines, habitacinal -viviendas pr hectárea-, residencial - habitantes pr vivienda-, pblacinal-habitantes pr hectárea-, etcétera. [pág. 31] Así entnces, ls slares clniales empiezan a subdividirse, la pblación cmienza a hacinarse, las epidemia~ se suceden cn frecuencia y la insalubridad es evidente. está de más recrdar -en el text n se hace referencia alguna-, que el paí durante td el sigl XIX se debatió en guerras intestinas y que recibe al sigl xx tras la Guerra de ls Mil Días, en una situación ecnómica desastrsa. El prblema de desplazamient n es pues una nvedad, ya para entnces -se le lvida a Mntezuma-, la capitales ab rben una pblación que huye de la vilencia en l camps. A pesar de las circunstancias y de manera lenta, la ciudad cmienza a necesitar de ervicis públics, de acueducts adecuad, de iluminación, de telégraf y de transprte públic. Si bien para cmienz del sigl xx Bgtá es apenas una pequeña aldea, cmienza a cambiar su faz: Durante el sigl XIX el perímetr de la ciudad se mdificó muy pc; el númer de manzanas de calles aumentó cn lentitud. Hasta finales del mism sigl el sistema vial n cambió e inclusive su desarrll se estancó a causa de la prhibición de la circulación de ls vehículs de ruedas entre I844 Y I877. [pág. 54] A finales del sigl xrx y cmienzs del sigl xx, el espaci públic cmienza a tener vigencia cm tal, es necesari crear parques y bulevares, edificis para el mercad, engalanar las plazas, la calle tiene que dejar de ser un espaci peatnal. En 1912 el Cncej Municipal establece la primera reglamentación cn respect a ls andenes. El nuev sigl, ademá, cmienza pr trazar avenidas, recubrir calzadas y arbrizar; para el autr: La cnmemración del centenari de la independencia de España ( I9IO) fue la casión para planear la "cnstrucción" de varias avenidas. El prces era muy sencill: la plantación de hileras de árbles y el recubrimient de la calzada hacían que las antiguas alamedas ls trams de camins interurbans se cnvirtieran en avenidas [...] [pág ] Un tiemp después se hace necesari canalizar alguns rís que se han cnvertid si n en clacas en estrb para el crecimient de la ciudad. Cncluye Mntezuma en este capítul: [... ] la cnstrucción de la avenida Jiménez de Quesada sbre el antigu recrrid del rí san Francisc incitó a las autridades a canaliz ar trs cmpnentes del sistema hídric, cercans al centr de la ciudad. Las canalizacines ulterires fuern justificadas pr el dese de aumentar el sistema vial cn nuevas avenidas, las cuales -se decía- eran necesarias para ls nuevs mds de transprte cn el fin de garantizar una circulación fluida a ls nacientes autmvilistas [...] Esta errada idea 'prgres, desarrll e inclus mdernidad' se cnvertiría BOL ET(N C ULTURAL Y BIBLIOORÁPICO, VOLS NÚ'M. }6-77,

3 VARIA en una cnstante del sigl y ls elements naturales se dejarían de lad para dar pas a la adecuación vial a tda csta. [pág. 61] Para n hacer tan lenta la reseña cm las transfrmacines urbanas sigams adelante, para situarns en el transprte clectiv, un de ls capítuls cn dats más interesantes: [...} la fecha de intrducción del primer ómnibus hipmóvil varía entre r88 y I84. Esta última es tal vez la más ajustada al cntext históric, si se tiene en cuenta que la circulación de vehículs cn ruedas fue prhibida a partir de I844 [...}Pr tant, en I840 el vehícul denminad cm el "Caqui" fue el primer cche de transprte clectiv que llegó a Bgtá. Ese mism añ inversinistas privads se interesarn en el nuev negci e imprtarn cches de Estads Unids; per el entusiasm de ls nacientes transprtistas fue parcialmente frenad pr la prhibición de circulación impuesta [...} [págs ] Se prhibía la entrada de ls cches que debían llegar hasta las "puertas" de la ciudad, se estacinaban en la plaza de san Dieg, para entnces el extrem nrte, la plaza Santander, la salida al ccidente pr la plaza de san Victrin, más arriba en san Agustín y aún más arriba en la plaza de Las Cruces. El desarrll de este transprte al parecer n prsperó pr prblemas cn las tarifas y alguns prblemas técnics y de mala calidad del servici, seguramente pc regular, y un pc tal vez al caprich de las mulas ls caballs que se encabritaban cn frecuencia. A finales del sigl XIX se instaura el tranvía, imprtads pr el diplmátic estadunidense William W. Randall, cónsul de Estads Unids en Barran quilla a finales de En r882 el Estad Sberan de Cundinamarca le cncedió ls derechs para su instalación. Randallle vendió ls derechs al empresari Frank W. Allen, quien creó The Bgtá City Railway Cmpany. En ls añs psterires entre 1910 y 1923 el tranvía, asevera el autr, se desarrlla de manera ntable y amplía su cbertura cn una mayr infraestructura que permite, además, el transprte de un mayr númer de ciudadans. La frma valada que tenía el asentamient urban antes de la instalación del tranvía se trasfrmó en una ciudad lineal. Esta 'nueva ciudad' alargada en el sentid sur-nrte es el resultad de múltiples fact res [...} [pág. 86] Y la ciudad cmienza a crecer, se expande hacia el nrte y hacia el sur. El tranvía fue un de ls elements a destacar de una serie de transfrmacines sciecnómicas que se llevarn a cab a principis del sigl xx debid a que generó una expectativa sciecnómica diferente sbre el suel periurban y sbre la mvilidad urbana ctidiana. [pág. 95] Se sigue cn un recuent de las urbanizacines, de la cnslidación y crecimient de Chapiner y su fusión cn el rest de la ciudad, ls diferentes tips de urbanización según ls medis ecnómics para cncluir cn un breve ensay sbre la incidencia del ferrcarril reginal en la extensión de Bgtá. Allí se afirma l siguiente, entre tras csas: El ferrcarril prduj una dinámica entre Bgtá y ls puebls vecins: Facatativá al ccidente, Sacha y Sibaté al sur y Zipaquirá al nrte. Ests puebls estructurarn un sistema reginal a pequeña escala en el que gravitaban cm satélites en tm a la ciudad central. Así se iniciarn la mvilidad y ls intercambis interurbans entre las lcalidades vecinas y la capital que llevarn a la anexión de Fntibón, Bsa y Sacha en ls añs cincuenta[... ] [págs. 105-r6] Este pues es el tm I, le siguen La ciudad de ls buses y las busetas, La ciudad de ls autmóviles y La ciudad del cambi. La ciudad del tranvía es un abrebcas para ver el crecimient urban estrechamente ligad a ls requisits y necesidades de ls medis de transprte; sus cnsecuencias urbanas en cuant a mvilidad y calidad de vida. Pr rats interesante aunque tiende a regresar y repetirse, el lectr siente que va tan lent cm el tren; las transfrmacines urbanas resultan cnfusas. Investigacines y publicacines cm ésta, sin embarg, cntribuyen a entender una ciudad cmpleja, preparand el terren para empezar a ver qué pdems hacer para dejar de quejams y arreglar a Bgtá. JrM ENA MN TAÑA CU É LLAR Intrducción a la traducción de las cartas de Vincent d'lndy a Guillerm Uribe Hlguín Guillerm Uribe Hlguín (r88 I97I) llegó a Eurpa en 1907 para ingresar a ls curss superires en la Schla Cantrum de París. Tenía pr entnces 27 añs de edad. Frente a las perspectivas de hy, cuand ls estudiantes de música a esa edad han alcanzad tda clase de especializacines académicas, la tarea emprendida pr el cmpsitr clmbian pdía cnsiderarse cm una aventura sin prvenir algun. En revancha, el futur cmpsitr BOLETfN CULTU R AL Y BIBLIOGRÁFICO, VOLS , NÓM , [257]

4 VARIA que habría de dejar un legad artístic musical que, pr primera vez, en el país sbrepasaba el centenar de partitura en la má diversas cmbinacines rquestale y vcale, frecía en su itinerari persnal una serie de pryects, actividades y lgrs que ningun de nuestrs má avezad jóvenes alcanzaría ahra siquiera a imaginar. La vcación de Uribe Hlguín había lgrad sbrevivir a las deficiencias de la enseñanza y "[... ] al pésim gust en la selección de la música que en la Academia se ejecutaba [... ]", al arte precari de "las terribles ópera " que, de vez en cuand, frecían medicres cmpañías italianas y a la cmplaciente cmpetencia verbal establecida entre petas y músics en el núcle cia! capitalin de la naciente república. Esa inclinación que también había salid inmune a ls avatares de las guerras civiles, a casinales incursines en la burcracia mercantil y en ls negcis, se había frtalecid en Nueva Yrk en medi de una escena artística en la cual la música de Wagner se abría a sus íds a ls acrdes de aquell que recrdaría en su autbigrafía cm una "verdadera rquesta": "Mis aspiracines se redblaban", escribe Uribe Hlguín. Al regresar al país su primera impresión fue la de cnstatar el atras artístic que reinaba allí. N bstante, la Academia abrió de nuev sus puertas en 1905, cm resultad de un pryect presentad pr un grup de entusiastas y aprbad pr el Gbiern en cabeza del pianista samari Hnri Alarcón. Uribe Hlguín frmó parte de esa nueva etapa cn el encarg ad hnórem de crear y dirigir una rquesta que, desde ese mment, se cnvirtió en su principal bsesión. Ls materiale dispnibles para llevar a cab en nuestr medi ese nveds pryect era apenas el inventari precari de "[... ] rests abandnads y casi inservibles de ls instrumentales de las bandas militares". En cnsecuencia, resulta apena natural que una de las primeras slicitudes que su antigu alumn hiciera llegar a Vincent d'indy ( ) desde Bgtá, cnsistiera en establecer en Eurpa las firmas de cnstructres y armadre de instruments musicales que permitieran a la jven rquesta hacer snar, pr l mens, alguna nta de Juan Sebastián Bach. En medi de sus múltiples cupacines, a partir de 19II el cmpsitr francés encntrará tiemp para infrmar y sugerir a Uribe Hlguín las mejres fertas en instruments para rquesta. De esta manera, en sucesivas cartas, en el naciente mund musical bgtan se empezará a ír ls nmbres de la familia Mahilln y de Adlphe Sax de Bruselas, de ls franceses Alburgne y Rbert, de la inmejrable calidad de las maderas francesas, así cm del cmplicad sistema de ls crns de cilindr italians y alemanes. Otr será el cas de la petición de un prfesr de cant para la Academia. Esa psibilidad se cnvertirá al final en asunt sin slución, pues ningún cantante se arriesgará a abandnar la seguridad burcrática parisina en favr de la psibilidad incierta de trabaj en un país de América Latina. La misma percepción es cmpartida desde Barcelna pr el cmpsitr españl Felipe Pedrell ( ), quien en una carta de 1916 le manifiesta su certeza que será "[... ] difícil que vaya un pr fe r francés". Llama la atención, sin embarg, la alternativa planteada pr D'Indy: una prfesra de cant,"[... ] de las cuales habrá mucha y buenas para prpnerle". Tda esa diligente actividad de D'Indy para encntrar la mejr slución a las dificultades que enfrentaba su amig y clega en Clmbia, es la mejr respuesta a la enfática defensa que a su vez Uribe Hlguín emprendiera en 1909 en la prensa parisina frente a ls ataques -"calumnias de persnas dañinas"-que recibía la Schla Cantrum de parte de trs músics y cmentaristas franceses. Cóm explicar esa capacidad que mantuv Uribe Hlguín durante tda su vida, de establecer cercanas relacines amistsas y prfesinales, cn maestrs que, en el menr de ls cass, l dblaban en edad y experiencia? Era acas, la valentía y el entusiasm que D'Indy percibía en el carácter de su jven alumn? Y, más aún, el tin y el buen sentid del jvencit que piensa alt y ve lejs, que Pedrell exalta ante la ftgrafía que su descncid interlcutr le envía desde París? O, más bien, se trataba de una especie de cnsideración paternalista a ls pryects de aquel músic prveniente de ese lejan país "de bsques primitivs" que, sin embarg, se debate en la intranquilidad y la agitación plítica? La Sala de Manuscrit de la Bibliteca Luis Ángel Arang cnserva más de medi centenar de carta, p tales y ftgrafías autgrafiadas que Uribe Hlguín recibe desde E paña y Francia - a las cuales debe agregar e tras tantas firmadas pr Niclás Slnimsky, Blanche Selva, Jaquín Turina, Aarn Cpland, Óscar Esplá, Armand Carvajal, Tmás Sas Andrés Segvia-. A BOLETfN CULTURAL Y B I BLIOG it ÁP I CO, VOL$, 44-45, l'ió).c ,

5 VA RI A través de ellas se intenta cnstruir una especie de cmplicidad virtual según la cual habrá un aliad al tr lad del Atlántic que, de una parte, "[... ] sabrá llevar cn dignidad las banderas de nuestr Arte[... ] y de la hermsa tradición latina" (D'Indy) y que, además, "siente nuestra raza y tiene rgull en llevar sangre españla en las venas" (Pedrell). Per, esa alianza planteada en términs tan trascendentales, abrdaba también la necesidad de mantener el espíritu alerta frente a ls peligrs que para D 'Indy significaban las primeras incursines en Francia de las estéticas mdernistas. En particular, el músic francés se refiere a las bras de ls italians Casella y Marinetti, a las cuales n duda en calificar de "desagradables miniaturas", y que empiezan a cnfrmar un repertri de "música salvaje" que alguns ignrantes "[... ] se cmplacen en hacer aparecer cm Arte". N bstante, D'Indy n duda en manifestar que el espíritu clar y pnderad que él bserva en Uribe Hlguín, l mantendrá a salv del "[... ] atras cenags en dnde han fracasad tds aquells jóvenes indlentes baj el fals cncept de música mderna". En respuesta a tdas aquellas precupacines y sugerencias que llegan desde Eurpa a cuentagtas, el repertri de ls prgramas que frecerá la Orquesta del Cnservatri durante el primer añ de cncierts sinfónics dirigids pr Uribe Hlguín, es una mezcla de clasicism tradicinal - Bach, Beethven, Crelli, Mendelsshn y Rameau- y un mdernism esbzad en piezas de cmpsitres más recientes - Albéniz, Chaussn, Brdin, Franck, Debussy, Gersbwin y D 'Indy-. Ls cncierts iniciarn en diciembre de 1910 cn un prgrama que "[... ] era alg n vist aquí hasta entnces" - Mzart, Saint-Saens, Weber- y cntinuarn hasta 1935 cuand Uribe Hlguín se retiró del Cnservatri en frma definitiva, después de algunas interrupcines temprales casinadas pr intrigas burcráticas, cels prfesinales y hasta la remta influencia de las accines bélicas desatadas en Eurpa en la Primera Guerra Mundial. En realidad, un de ls temas más reveladres que abrda D'Indy en su crrespndencia es el relacinad cn las dificultades a las cuales la Schla deberá hacer frente en medi de las accines bélicas y la invasión del ejércit alemán. En el laps cmprendid entre juli de 1916 y agst de 1918, el cntenid de las cartas que llegan desde Bffres, refleja n sól ls esfuerzs del cmpsitr pr mantener las clases sin también ls sentimients de dlr ante la pérdida de alumns y prfesres en accines de guerra("[... ] una quincena de muerts y un númer apreciable de herids y prisiners"). Sin embarg, cm casi siempre curre, frente a la presión de la vilencia y en situacines de cnflict, la práctica artística parece ser el mejr recurs de supervivencia. En carta del 8 de agst de 1918, D'Indy cmenta cóm "[... ] nunca antes la escuela tuv tants alumns [... ]" y la serena autridad que ha debid mantener ante una de las escaramuzas -"un bmbarde quiméric" que amenazaba el barri y al prpi edifici de la Schla: "[... ] sbre 500 alumns, sól 75 desertarn y apenas un prfesr se pus en fuga". En el telón de fnd de la guerra, la amenaza de destrucción de la cultura latina a mans de esas "clsales bestias" que sn para D'Indy ls alemanes en territri gal, se levanta entre líneas cm un hech cntundente de repercusines íntercntinentales. De allí que el maestr se impnga la tarea de alertar a su amig acerca de ls peligrs que a él también l acechan en Clmbia de parte de aquells partidaris cults entre ls prfesres que "[... ] sól traen prblemas, falsificacines, falss raznamients y enseñanzas equivcadas". En general, en tdas las cartas de respuesta a su interlcutr clmbian, se aprecia la absluta cnfianza de D 'Indy en la capacidad de Uribe Hlguín para trabajar "pr nuestr Arte, cm para pensar que su influencia sería un gran bien para su país". En diversas casines, D'Indy n escatimará elgis a la prgramación de cncierts que mantiene Uribe Hlguín en Bgtá, ls cuales n sól encuentra "muy bien elabrads para la educación del públic", sin que además ls aprecia cm mdel para "[... ] nuestras sciedades de cnciert que se enredan siempre en aquell de siempre l mism". En las cartas del cmpsitr francés, que se interrumpen de manera tempral e inexplicable entre 1918 y 1930, Uribe Hlguín siempre encntrará la vz de alient necesaria para mantener en marcha sus pryects a pesar de las dificultades, entre las cuales n estarán ausentes las desgracias persnales. La madre fallece en I9IO apenas llegads de Eurpa y, lueg, en 1925, BOLET(N CU LTURAL Y BIBLIOGRÁFICO, VOLS. 4 4 ~ 45, N(ÍM,?6??, 200?-2008 [259]

6 VAR I A muere su espsa, la pianista Lucía Gutiérrez, a quien había cncid durante su etapa de estudis en París y cn quien cntraj matrimni en la capital francesa. D 'Indy hace referencia a ese trágic episdi apenas en En carta del 6 de diciembre de ese añ, se leen las primeras manifestacines pr "(... ] la desgracia que l afecta" y ante la cual quiere cmpartir su dlr. En tra cmunicación de ese añ enviada desde París, D 'Indy hace cncer a su amig su pesadumbre y, a cntinuación se refiere a la pequeña Lucía "tan encantadra" y a la gracia particular que infundía a su alrededr y"(... ] que n he lvidad en abslut", además de su ntable musicalidad. En memria de su espsa Uribe Hlguín escribirá un Réquiem que se estrenará en 19~6 en la iglesia de san Ignaci y acerca del cual apunta el cmpsitr cn gest de amarg desalient, sus severs crítics declararn que "cn la desgracia me había venid la inspiración". Tal vez siguiend el ejempl de su maestr, Uribe Hlguín se mantuv activ - "pr el bien de nuestr arte, buscand elevarl en lugar de envilecerl"- hasta ls últims días de su vida. De la década anterir a su muerte prviene un buen númer de partituras, muchas de ellas de gran alient y que sirven para ilustrar la madurez artística y el ánim tranqui L alcanzad pr un cmpsitr que había lgrad expresarse en tds ls géners musicales, incluyend la ópera Furatena terminada en A ese últim perid crrespnden ds sinfnías, cncierts para clavicémbal, vila (1962), vilín (1964), Marcha triunfal para tenr y rquesta cn text de Rubén Darí (1962), tres cuartets de cuerda, el cicl de dce cancines pus 120 y la Tccata para seis instruments de vient y pian que se cnvierte así en mdel de su manifiesta devción pr las psibilidades expresivas de la música de cámara. Uribe Hlguín recnció siempre ls vestigis de La St<hla Cantrum que "se descubren hasta en mis últimas bras". D e acuerd cn Juli Sánchez Reyes, aunque el cmpsitr clmbian fue cnsiderad en su juventud cm revlucinari, "n l fue en abslut", a pesar de haber utilizad prcedimients mderns, en particular, alguns de ells prpis de la estética impresinista. En realidad, la bra de Uribe Hlguín escapa al rdenamient tímbric del impresinism, que es un de ls aprtes más estimads de ese mvimient a la evlución de la música del sigl xx. Ls impresinistas ptarn pr el clrid y la insinuación atmsférica frente a la tiranía de la frma heredada de ls perids clásic y rmántic. El prpi cmpsitr se declara partidari del "tratamient de las frmas", y td ell se aprecia en su catálg de partituras, en las cuales la instrumentación a la manera francesa., l cnvierte en seguidr de las prácticas musicales de César Franck a través del filtr de las enseñanzas de la Schla. La última de las cartas manuscritas que se cnservan en Clmbia de esa crrespndencia está fechada en París en diciembre de En ella, además de dar a cncer sus tardías muestras de pesar pr la muerte de Lucía, D 'Indy advierte cóm la intensidap del trab&j de cmpsición n ha disminuid en su alumn a pesar de tan dlrsas circunstancias afectivas. De igual manera, se hace partícipe del empeñ del cmpsitr clmbian pr expresarse a través de la música de cámara, en particular cn el rigr que requiere el cuartet de cuerda, cn el cual el artista pdrá "manifestarse a la perfección y mstrar l que él es(... ], l que ha sid". Cn esa última lección de vida, D 'Indy se marginará para siempre de su antigu alumn. Muere un añ después (2 de diciembre de 1931). En su casa de París, se mantendrá pr algún tiemp más el arma de las muestras de café clmbian que el músic francés tant sup apreciar y disfrutar en cmpañía de su espsa: "Cuand ns frecen una buena taza --escribe D 'Indy- n pdems dejar de decir: sí, per nunca cm el Uribe". En tra cmunicación, firmada pr un traz ilegible, un descncid crrespnsal (prbablemente, un hij del cmpsitr) también cmparte ese gust pr el suave arma del café de Clmbia, tan penetrante y fresc que "ha impregnad td aquí cn su lr(... ]". Cda En carta fechada en Bgtá el30 de diciembre de 1932, el embajadr de Francia en Clmbia, se dirige al directr de la Sciedad de Cncierts Sinfónics del Cnservatri, para cmunicarle que el Gbiern de la república francesa le ha trgad la Cruz de Caballer de la Legión de Hnr. A cntinuación, manifiesta las cnsideracines que se tuviern en cuenta para trgar dich recncimient, entre las cuales resalta "ls servicis eminentes (260] BOLETÍN CULTU RA L Y BIBLIO G R ÁFICO, VOLS , NÚM , 2Ó

7 VARIA prestad a la música francesa en Clmbia, ls ntables resultads btenids en la rganización de ls cncierts sinfónics así cm el impuls dad a la enseñanza musical en Bgtá baj la inspiración de nuestrs maestrs [... ]". CARLOS B ARREJRO Ü RTIZ Nra: El trabaj de transcripción, traducción y análisis de la crrespndencia manuscrita entre Vincent d'lndy y Guillerm Uribe Hlguín se llevó a cab cn el apy del Patrnat Clmbian de Artes y Ciencias, institución que cnserva el legad artístic del cmpsitr clmbian. De IaBLAA Investigacines en las cleccines de la Bibliteca Luis Ángel Arang y de ls centrs de dcmnentación reginales de la red del Banc de la República Cn mtiv de la celebración de ls cincuenta añs de la Bibliteca Luis Ángel Arang ( ), el Banc de la República financió tres investigacines que utilizaran ls fnds dcumentales de la Red de Biblitecas del Banc, principalmente. La primera de ellas fue para el pryect titulad Salteadres y cuadrillas de malhechres: una aprximación a La acción clectiva de La pblación negra en el surccidente de La Nueva Granada, I84-I85I, escrit pr María Carnila Díaz Casas. Cm l mencina esta histriadra de la Pntificia Universidad Javeriana, "el prpósit de este trabaj fue analizar las características de la acción clectiva de la pblación negra -tant libre cm esclavizada-en las prvincias que hiciern parte del valle gegráfic del rí Cauca, Ppayán, Cauca y Buenaventura, entre 1840 y 1851". Del mism md, se intentó determinar cóm influyern prtunidades plíticas cm la Guerra de ls Suprems, las medidas represivas de 1843 y ls partids plítics en la acción clectiva de la pblación negra. En la investigación se analiza el tema de las negritudes (reseñand ls trabajs que alguns autres han tratad en el perid de esta investigación); el tema de la Guerra de ls Suprems; la Guerra de 1851; la acción clectiva de la pblación negra. El trabaj está dividid en cuatr capítuls que respnden al prblema general de investigación a partir de preguntas relacinadas cn la acción clectiva de la pblación negra: cóm influyó la Guerra de ls Suprems en ella? Cóm influyó la represión de 1843 en ella? Cóm influyern ls partids en la acción clectiva de dicha pblación? Finalmente, la autra buscó cntribuir al rescate de las vces tradicinalmente silenciadas y de ls sujets pr l general excluids de la histria de Clmbia. Espera que a partir de esa aprximación a la acción clectiva de esta pblación, tan- t libre cm esclavizada, se haya cumplid el cmetid de invlucrar a ests sujets en un relat históric que aún cntinúa representand sucess cm la Guerra de ls Suprems, la creación y cnslidación de ls partids plítics y la ablición de la esclavitud, dejand de lad la participación de ls sectres ppulares que fue determinante en muchs mments de nuestra histria. Daniel Jiménez Quirz, estudiante de cmunicación scial y peridism de la Universidad del Quindí, emprendió la segunda investigación a partir de un cómic clmbian: Rbt, que le permitiera respnder a una serie de preguntas que tenía acerca del cómic y su influencia en el medi cultural clmbian. Dentr de este ejercici, de alguna manera, lgra pner en blanc y negr la histria del cómic en el deceni de ls nventa del sigl xx. Al revisar las fuentes dcumentales que utilizó ns dams cuenta que n fue fácil su tarea y que el material que cnsultó en la Red de Biblitecas del Banc de la República n fue suficiente. Debió recurrir n sól a cleccines particulares, sin a entrevistas persnales, y se puede cncluir que hay material para acercarse a una verdadera histria de esta manifestación cultural, si bien cpiada en un inici, pr allá en ls añs treinta, ha id adquiriend su prpia persnalidad. Prácticas anónimas. Un acercamient a Las revistas y fanzines de cómic en Clmbia I990-I999 Búsqueda, cmpilación y reflexines en trn al cómic clmbian de Ls añs nventa, es un dcument muy interesante que puede cnsultarse en las cleccines del Banc de la República. Pr últim, en El cas del chichism en Clmbia: implicacines de transfrmar una práctica en enfermedad, su aut"ra Ivette Carlina Cntreras Rdríguez, ecnmista e histriadra de la Universidad de ls Andes, trazó cm bjetiv de su investigación "analizar el prces que cnvirtió a la chicha, de aliment nutritiv y fuente de entretención, en venen ptencial y causa del chichism, 'enfermedad' que al parecer, padecía una gran prprción de la BOLET[N CULTURAL Y BJBLJOGJI.ÁFICO, VOLS , NÚM , [261]